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Categoría: Noticias
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1. En 11 años (2003-2014) se ha experimentado un aumento importante de la recaudación tributaria y del número de contribuyentes impositivos en el país. Esta tendencia no ha sido acompañada de un aumento también importante de la presión tributaria. En otras palabras, el crecimiento económico de la última década, no ha sido aprovechada plenamente para el logro de mayores ingresos para el Estado paraguayo.

 

2. La estructura tributaria del Paraguay tiene un fuerte predominio de los impuestos indirectos que al tener un incidencia sobre el consumo afecta más a los sectores de menores ingresos de la población. Para el año 2014, prácticamente el 78% de las recaudaciones impositivas del país dependían de los ingresos indirectos.

3. Impuestos directos como la Renta Agropecuaria y el Impuesto a la Renta Personal contribuyen en forma marginal y por lo tanto insignificante a la estructura de recaudaciones del Estado. En el caso de la renta agropecuaria, ello ocurre a pesar que el boom económico de la última década ha tenido como motor a la agricultura empresarial y los cultivos de renta con altos precios internacionales.

4. Luego que los ingresos no tributarios participen con una proporción muy importante de los ingresos del Estado, principalmente en lo referente a compensaciones y royalties de Itaipu, esta participación va disminuyendo drásticamente en el período estudiado. Esta tendencia a la baja se mantiene a pesar que a partir del 2009, el Estado paraguayo recibe un monto adicional de ingresos de Itaipú como resultado de un ajuste de precios por venta de energía eléctrica.

5. Dentro de los gastos públicos de la administración central de gobierno, los gastos corrientes han tenido una alta participación en  todo el período. A su vez, dentro de estos gastos, la remuneración por servicios personales (sueldos y honorarios) ha experimentado un aumento sistemático, representando el 60% de los gastos corrientes. La concentración de las erogaciones del Estado en los llamados gastos rígidos, ha dejado poco espacio para los gastos de capital, principalmente para gastos en infraestructura física, cuya tendencia en el período también ha sido a la baja.

6. Los gastos públicos sociales como proporción del PIB se han duplicado en 11 años, como también han tenido un aumento importante como proporción de los gastos públicos totales de la administración central. Aunque la distribución de estos gastos para los distintos programas sociales ha sido más o menos equitativa, los gastos de educación son aquellos que mayor participación relativa han tenido.

 

7. Por 8 años consecutivos, el Estado paraguayo ha tenido resultados favorables en las finanzas públicas con superávits fiscales anuales. A partir del 2012, se vienen experimentando déficits fiscales que aunque no pronunciados emiten una señal de alerta para el gobierno en términos de asignación y control de gastos y recaudación de impuestos.